El emprendedor y las ideas


Hoy es el día del cambio. Hemos decidido emprender. Comenzamos la aventura de sentarnos junto a nuestras ideas y generamos un gran diálogo interno. Las dimensiones del emprendedor comienzan sin duda en su alma. En ella surge, la necesidad de ahondar en las ideas y materializar nuevas formas de vida, pasar de lo intangible a lo tangible; entrando en contacto con lo que casi todos llaman "el espíritu emprendedor".  

Para la creatividad no hay reglas, desaprender es la base de su presencia. Un inciso necesario para citar al psicólogo alemán Max Wertheimer; sostenía que "las experiencias previas estorban al proceso del pensamiento creador". La creatividad es poderosa en los niños, su aún latente inocencia y carencia de vivencias se acerca más al mundo de las ideas. Como niños, el emprendedor una vez desligado emocionalmente de la experiencia se encuentra en virtud de generar la idea.
Toma conciencia de la realidad presente, sé capaz de identificar qué te molesta, qué te preocupa, qué saltos cualitativos necesita esta sociedad...entra en contacto con el conflicto. Ello nos invita a descubrir la segunda dimensión del emprendedor; el cuerpo. Todo lo que el emprendedor ve pasar ante sus ojos como un problema en el camino de la vida es el cuerpo, a veces lo que es invisible ante los ojos del resto es una oportunidad para la mente emprendedora. El cuerpo es sin duda el medio de captación y reconocimiento de la idea creativa. El cómo solucionarlo nos lleva a la tercera dimensión del emprendedor, muy en contacto con la primera y como solución de la segunda. Hablamos sin duda del talento...

Todos los días nacen nuevas ideas, similares a la nuestra, idénticas, más evolucionadas y en nuestro entorno encontraremos miles de competidores que ofrecen elementos afines o sustitutivos a nuestra idea. Ésto no debe frustrar a la mente creativa. Analizar cómo lo hacen los demás nos ayudará a detectar el cómo debemos hacerlo nosotros. El talento del emprendedor es la capacidad innata de romper las reglas; escapar de lo usual y dotar de espíritu propio a su idea. Sin duda esgrimir lo mejor de nosotros mismos y aportarle valores a nuestro proyecto le hará ganar autenticidad y convertirse en un elemento único.

Como consejo para generar una gran idea os diré que lo importante es apasionarse por lo que uno desarrolla, aportar cada día un soplo de nuestro corazón y utilizar las armas de la conciencia para dar lo mejor de nosotros mismos a nuestra sociedad.
 
 
Lucha por lograr tus sueños, ellos te atraparán a tí...
                             

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